El autor

Mi foto
el pensamiento es rebeldía, el conocimiento es libertad

viernes, 8 de julio de 2016

Filosofía contra la barbarie. Artículo en El Mundo


EDUCACIÓN

Filosofía contra la barbarie




  • Vivimos las cenizas frías de la Ilustración, aún en periodo post-traumático tras el estruendo aniquilador de su muerte en las guerras mundiales, donde sus ilusiones se revelaron humo. Los sistemas de enseñanza gestionan ese vacío y se acomodan, como mucho, a las necesidades inmediatas y aparentes de la actualidad mediática y tecnológica. 


Seguir leyendo aquí

miércoles, 6 de julio de 2016

Ley sin deseo. Del artificio natural de la política II

Ley sin deseo. Del artificio natural de la política II. 

José Sánchez Tortosa

Notas de lectura del libro III de la Política de Aristóteles para la 3ª sesión de los encuentros de filosofía y cine De Atenas a Casablanca

El lector de Aristóteles topa de inmediato con un problema que, sin embargo, queda oculto, un enredo del que no puede tener noticia hasta un análisis pormenorizado de los textos y de los vocablos griegos fundamentales empleados, así como de su significado histórico y técnico, del que arranca su recorrido filosófico y su potencia conceptual hasta hoy. Por las características políticas de la Atenas clásica y, en general, de la Grecia Antigua, su estudio tiene mucho que decir de nuestras sociedades de masas alfabetizadas en el formalismo de la escuela basura{1} y de los medios de difusión (y confusión).Las palabras pueblo, multitud, gente, ciudadano, progreso, así como sus reversos tenebrosos (casta, vieja política...), son invocadas constantemente con una carga simbólica preestablecida que suele impedir su definición precisa y que, por ello, contribuye al triunfo de las políticas más perniciosas, por corrupción y, sobre todo, por fanatismo. En la Política, Aristóteles asume el desafío de precisar una definición de ciudad (polis), de régimen político (politeia) y de ciudadano (polités) que sea operativa en el análisis crítico de las formas de gobierno, de las posibles y de las realmente existentes. A estos conceptos se suman dos que, a veces en las traducciones, que emplean a menudo un mismo término para dos palabras griegas distintas, y siempre en el imaginario actual, simulan fundirse en uno solo: pueblo. En griego, no obstante, la palabra de origen latino esconde dos términos dotados de un significado diferente y aun opuesto, según la tesis arriesgada en este trabajo de lectura: demos y pléthos. A continuación, se va a proceder a recorrer el libro III de la Política de Aristóteles en busca de estas aclaraciones que se antojan necesarias e, incluso, de emergencia a escala nacional e internacional,{2} a pesar de la certeza de que tal esfuerzo será estéril.